domingo, 21 de marzo de 2010

NACIMIENTO DE LA PRIMAVERA

La invocaron los grillos con sus alas
Bajo un cielo de estrellas
La noche pasada.
La trajeron los pájaros en su canto,
La trajo el profundo silencio del campo.

El mundo se detuvo instante
Mientras Ella pasaba:
Descendió el cielo
A la fría tierra;
Por inmundas grietas
Ascendió el infierno
Despertando al paso
A los durmientes del largo invierno.
Y de este abrazo nació Ella.

Y ahora está en el aire y en la tierra;
Está las flores que ya regresan,
En la débil lluvia que no cesa.
Está en este amor que siento,
En el perfume del pensamiento…

Pero ni los pájaros, ni las flores,
Ni el aire, ni la tierra…
Es la Primavera.

La Primavera es Ella:
La mística, la yegua en celo,
La impalpable mujer,
La que estremece el cuerpo,
La que despierta el Ser.

La Primavera el Ella:
La que suelta velo,
La que descubre el rostro,
La que alumbra el camino
Al infierno o al cielo.

La invocada por el bardo
La que dispara el dardo,
La del ardiente beso
Al borde del abismo.

La primavera es …
El espejo de ti mismo.

3 comentarios:

Z. dijo...

:) está en el aire ...

karma dijo...

Hola Roque, Por fín! Primavera, gracias a que nada permanece se renueva la vida una vez más.
Un beso

Anónimo dijo...

¡Qué su rostro evidente alumbre nuestro camino con su belleza!
Pero incluso en la más humilde y pasajera flor brilla eternamente toda la Primavera.

Manuel L.